sábado, 3 de agosto de 2019

DÍA 8: LA ESTRATEGIA

Hoy nos despertamos como si estuviésemos en el ejército. Los monitores nos hicieron formar en la pista: tuvimos que hacer flexiones, dar vueltas a la pista… instrucción militar en toda regla.



Los Soirisa siguen al acecho y hay que prepararse para un ataque en cualquier momento. Aunque confiamos en el laboratorio, es importante preparar una estrategia. 



Tuvimos un desayuno de supervivencia, donde, por grupos, tuvimos que conseguir encender un fuego para poder calentar la leche. 


Un desayuno especial y diferente donde aprendimos técnicas nuevas.



Incluso tomamos tostadas a la brasa.



El entrenamiento continuaría con una gran ruta donde pudimos ver lo que estaba pasando con los Soirisa y los Maharbitas. Los Soirisa estaban en Siuqal, dominaban esa ciudad que es un almacén muy importante de piezas en el territorio de Mao21. 



El próximo objetivo sería Nelasurej. Lo primero que intentaron fue comprar su libertad. Hablaron con los Soirisa que les dijeron que por una cantidad de pieza y aceites escogidos podrían librarse del ataque. Hicieron un gran esfuerzo para pagarles lo que pedían pero era mentira. Los Soirisa no se rendirían por nada, querían vengarse de Saiuq.



Rematamos la ruta en la playa donde descansamos y repusimos fuerzas con una deliciosa comida y un refrescante baño.



Pronto volvimos para el campamento donde teníamos un entrenamiento completo de supervivencia con varios especialistas que nos visitaron: 



Esteban nos enseñó cómo comunicarnos de forma secreta con nuestros aliados para que los enemigos no sepan lo que queremos decir.




Alfredo y Dani nos enseñaron a hacer trampas para cazar o para capturar Soirisas.




Jairo, Tatiana y Martín (del gimnasio Matts) nos enseñaron defensa personal y técnicas básicas de boxeo para defendernos. 




Emilio nos enseñó comidas de supervivencia, aprendimos a hacer pan en el fuego, a purificar agua, a cocinar en una naranja y probamos desde saltamontes hasta caracoles.




Aprendimos muchísimo con y de todos ellos y lo pasamos genial.



Estuvimos hablando sobre la confianza y la estrategia: ¿hasta qué punto confío en Dios? ¿Hasta qué punto intento solucionar mis problemas por mis propios medios?



Después de cenar tuvimos un genial juego de estrategia. Pero el entrenamiento no terminó. Mañana nadie nos va a despertar y tenemos una nueva prueba: debemos despertarnos a las 9:30 en punto… ¿lo conseguiremos?


  
La chapa dice: "Yo soluciono". Aunque Ezequías estaba confiado en Dios, por presión de sus compañeros pensó que ellos podrían solucionar las cosas por sí mismos. El problema es que al intentar solucionar las cosas ellos mismos se olvidaron de Dios: la difícil lucha entre la confianza y la estrategia. 



Hoy la ración de fotos es muuuuy sabrosa... pero es que estoy acampados son tan estupendos que es imposible eliminar mas fotos!! La culpa es del azul del mar y del naranja de las tiendas que les sienta de maravilla jejeje

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