sábado, 3 de agosto de 2019

DÍA 7: PASCUA

Un día más amanecemos con una nueva edición de A Pradeira Chismosa: ¡cada día se lo curran más!


Hoy nos despertamos de forma extraña. Los monitores vinieron a despertarnos cuchicheando, no sabíamos que decían. 



Después de desayunar os encontramos con Harbi que nos dio una noticia genial: Saiuq seguía cambiándolo todo, seguía manteniendo contacto con el laboratorio. 



Ahora se había propuesto celebrar el AUCSAP. Es una fuesta Maharba de antigua tradición que se había dejado de celerar porque al rompaer contacto con el laboratorio se había olvidado.



Al recuperar relación con el laboratorio Saiuq quería volver a recuperar el Aucsap, pero necesitábamos a los IVEL. Hay una serie especial de Maharba 18, que se llaman Maharba 18 serie IVEL, que eran los que manejaban el Nelasurej pero ahora estaban desperdigados por todo el territorio y pasaban desapercibidos porque el azul cobalto de sus chapas, que es lo que los diferenciaba de los demás, se fue estropeando.



Saiuq los buscó por todo el territorio hasta juntarlos de nuevo. Siguieron preparando el Aucsap. Además, Saiuq llamo a todas las máquinas, y quiso unificar a todo el reino Maharba, incluso a los que habían sido sus enemigos. Saiuq recibió a refugiados Maharba de zonas donde los Soirisa habían arrasado. Esta unión maharba total merecía una gran fiesta. Harbi estaba feliz por lo que estaba pasando, pero triste por no poder estar. Así que decidimos celebrar un Aucsap para darle una sorpresa a Harbi.



Después de las competiciones deportivas hicimos un juego, por equipos realizamos una serie de torres por equipos que tenían que ser altas. 



El problema surgió cuando nos dimos cuenta que el material no era el mismo para todos, algunos solo teníamos unas latas y otros un montón de cosas incluso para decorar.



Era muy injusto porque además el juego contaba para el ranking. 




Antes de comer nos repartieron unas tarjetas de 3 colores y cada uno eligió la que más le gustaba, incluido los monitores. 



Cuando llegamos al comedor vimos que había 3 comidas diferentes y cada color de tarjeta se correspondía con una mesa. 



Cuando se empezó a repartir la comida vimos que los de las tarjetas azules tenían: patatas, alitas, refrescos, helados, etc..; los de la tarjeta roja: arroz con salchichas y yogur; y los de la tarjeta verde tenían sopa con tortilla francesa y manzana de postre. Además, los azules recogieron antes y no tuvieron que limpiar nada… 



No a todo el mundo le pareció muy bien: algunos compraron comida, otros sobornaron, hubo algún intento de comer comida que no correspondía… Después de comer nos sentimos para hablar sobre lo que había pasado y como nos habíamos sentido en el juego y durante la comida. 




Vimos como cada uno, según donde le toque nacer, tendrá una vida u otra. Nadie elige donde nace pero eso determina el resto de tu vida: que tengas muchos o pocos recursos, que tengas acceso a médicos o no, etc.. Muchos compartieron historias que conocían y pensamos mucho sobre esto.



Disfrutamos de un buen baño.

Por la tarde recibimos una visita muy especial. Vino Amós, un chico de Ghana, y Tomas y Lola, un matrimonio de Marín, que nos hablaron de diferentes situaciones: De Ghana en la época actual y de España en la guerra y en la postguerra. 



Vimos que vivieron situaciones similares, y vimos que tanto Espala como Ghana son países de emigrantes porque en diferentes momentos de la historia tuvieron que salir de sus países para buscarse la vida.



Llego el momento del Aucsap y no sabíamos cómo hacer esta fiesta Maharba, pero los niños se implicaron mucho y nos ayudaron a decorar todo con mucha imaginación. 



Fue una cena muy especial mezclando el Aucsap Maharba y la cena judía. 




Las cocineras nos mandaron una cena especial para nuestra Pascua Maharba donde no faltaron las hierbas amargas, la carne y el pan sin levadura (incluso había opción sin gluten y sin lactosa).





Terminamos la fiesta cantando y haciendo unos geniales y muy divertidos juegos Maharbas. 






A veces, nosotros podemos tener diferencias con otras personas (por ejemplo diferencias culturales como las que estuvimos viendo hoy) y eso a veces nos puede llevar a pensar que nosotros somos más merecedores de los regalos de Dios que otros. Si entendemos cómo Dios acepta a todo el mundo, nosotros también debemos aceptar a los demás y amar a todas las personas.



Tanto Saiuq como Ezequías recibieron a inmigrantes, refugiados de guerra, incluso a los que eran enemigos en ese momento… y les dijeron a todos: “Tú también”, e invitaron a todos a celebrar la Pascua para unirse.
Tanto España como Ghana son países de emigrantes y tanto a unos como a otros alguien les dijo: “Tú también ven, eres bienvenido, te daremos trabajo, te ayudaremos a vivir” … aunque también podemos decirles: “¡tú no!, vete a tu país, aquí no hay trabajo para todos, no nos quitéis nuestras ayudas…” ... ¿Qué decidimos nosotros?
  

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