El equipo EBV está formado por un montón de voluntarios que trabajan desinteresadamente, dedicando tiempo de sus vacaciones para que EBV funcione de maravilla. Parte fundamental de ese equipo son las cocineras, las que cada día nos recargan las pilas con ricas comidas.
Marta, Begoña, Dámaris, Lis y Toñi: mil gracias por todo vuestro trabajo durante estos días.
Pero además este año tuvieron 3 ayudantes de primera: Antía, Noa y Antía, que también estuvieron trabajando un montón para que comiésemos de lujo.
Como prueba os enseñamos una foto del último postre que nos prepararon, después de tatos días aun tuvieron fuerzas para prepararnos estos pasteles tan especiales. Y no solo es que parecían esculturas, es que además estaban para chuparse los dedos, la prueba es que era un pastel enorme y no dejamos ni las migas. Y por supuesto no faltó el robot especial para los celíacos a los que también mimaron cada día.
Por eso el domingo les dimos un regalito...
...aunque no hay nada con que podamos pagarles todo su cariño y su trabajo.
Ellas dejaron sus huellas en nosotros cada día y nosotros quisimos dejarles nuestras huellas cargadas de cariño. Sin duda, sin ellas no sería posible.




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